
Sostenía Aristóteles, tío listo donde los hubiere, que la demagogia era una desviación que se convertía en degeneración, en concreto la de la democracia, pues, siempre según él, la república tendía a "desviarse" y no tenía en cuenta más que el interés de los pobres en detrimento de los ricos, con lo cual la democracia se evaporaba y aparecía en su lugar la demagogia.
Esto, por lo visto, ni lo sabían Felipe González ni Alfonso Guerra puesto que fueron quienes, tiempo ha, pusieron de moda la palabrita para referirse a cualquier frase o pedida de explicaciones por sus gestiones que utilizara la oposición.
Como los españoles somos como somos y se nos "pega" cualquier palabra o frase que oímos varias veces (¿quién no ha dicho nunca un: "¿por qué no te callas?", un "va a ser que no" o, incluso, un "cuñaoooooo"), al cabo de bien poco tiempo se la empezamos a oír a todos los políticos, fueren del signo que fueren, y hoy en día digamos que la usan casi tanto o más que los "buenos días".
Pero como las cosas siempre suelen salir de su ámbito, la palabrita se extendió más todavía y hoy la utilizamos todos, por boca de ganso muchas veces porque en realidad sólo podríamos llamarle demagogo a un político, pero la utilizamos.
En mi post de ayer, sin ir más lejos, alguien me comentaba que estaba pasado de moda hacer tanta demagogia contra el gobierno saliente, a la vez que calificaba a Rajoy de "Gangoso-Salva patrias", al respecto quiero decir:
1) A mi es que, conservadora como soy, la moda no me dura un día, yo soy de las de fondo de armario con prendas buenas y más bien clásicas que luego combino con otras cositas y, siendo como soy, pues la verdad es que considerar pasadas de moda ayer, 12.01.2012, unas subvenciones absurdas que habían sido concedidas después de perder las elecciones y salido publicadas en el B.O.E. del día anterior (ver el enlace http://www.boe.es/boe/dias/2012/01/11/pdfs/BOE-A-2012-427.pdf) no me parece bien, puesto que para mí la noticia no está en absoluto demodée sino todo lo contrario, la veo de lo más chic y de lo más fashion.
2) También a mí, el que Rajoy ( o cualquier otro presidente o político) sea o no gangoso, guapo, feo, mariquita, pichabrava o le fuera el rollito sado-maso (un suponer) en la intimidad de su alcoba, me da exactamente lo mismo mientras sea eficiente y a mí no me cueste los cuartos, tan simple como eso.
Por otra parte y para terminar, os agradezco infinitamente todos y cada uno de vuestros comentarios, ello no obstante, si bien es cierto que a mí me da lo mismo que llegue alguien y trate de darme lecciones de moral o directrices y no suelo contestar salvo que se trate de descalificaciones personales, no volveré a publicar ninguno que yo considere ofensivo contra otro de mis comentaristas y, como siempre, al buen entendedor con pocas palabras bastan porque yo no voy a utilizar la retórica propagandística propia de la demagogia.
Esto, por lo visto, ni lo sabían Felipe González ni Alfonso Guerra puesto que fueron quienes, tiempo ha, pusieron de moda la palabrita para referirse a cualquier frase o pedida de explicaciones por sus gestiones que utilizara la oposición.
Como los españoles somos como somos y se nos "pega" cualquier palabra o frase que oímos varias veces (¿quién no ha dicho nunca un: "¿por qué no te callas?", un "va a ser que no" o, incluso, un "cuñaoooooo"), al cabo de bien poco tiempo se la empezamos a oír a todos los políticos, fueren del signo que fueren, y hoy en día digamos que la usan casi tanto o más que los "buenos días".
Pero como las cosas siempre suelen salir de su ámbito, la palabrita se extendió más todavía y hoy la utilizamos todos, por boca de ganso muchas veces porque en realidad sólo podríamos llamarle demagogo a un político, pero la utilizamos.
En mi post de ayer, sin ir más lejos, alguien me comentaba que estaba pasado de moda hacer tanta demagogia contra el gobierno saliente, a la vez que calificaba a Rajoy de "Gangoso-Salva patrias", al respecto quiero decir:
1) A mi es que, conservadora como soy, la moda no me dura un día, yo soy de las de fondo de armario con prendas buenas y más bien clásicas que luego combino con otras cositas y, siendo como soy, pues la verdad es que considerar pasadas de moda ayer, 12.01.2012, unas subvenciones absurdas que habían sido concedidas después de perder las elecciones y salido publicadas en el B.O.E. del día anterior (ver el enlace http://www.boe.es/boe/dias/2012/01/11/pdfs/BOE-A-2012-427.pdf) no me parece bien, puesto que para mí la noticia no está en absoluto demodée sino todo lo contrario, la veo de lo más chic y de lo más fashion.
2) También a mí, el que Rajoy ( o cualquier otro presidente o político) sea o no gangoso, guapo, feo, mariquita, pichabrava o le fuera el rollito sado-maso (un suponer) en la intimidad de su alcoba, me da exactamente lo mismo mientras sea eficiente y a mí no me cueste los cuartos, tan simple como eso.
Por otra parte y para terminar, os agradezco infinitamente todos y cada uno de vuestros comentarios, ello no obstante, si bien es cierto que a mí me da lo mismo que llegue alguien y trate de darme lecciones de moral o directrices y no suelo contestar salvo que se trate de descalificaciones personales, no volveré a publicar ninguno que yo considere ofensivo contra otro de mis comentaristas y, como siempre, al buen entendedor con pocas palabras bastan porque yo no voy a utilizar la retórica propagandística propia de la demagogia.












