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21 septiembre 2011

El Alemán (Sr. Alzheimer)


Hoy es el Día Mundial del Alzheimer y, aunque sigo liada con la mudanza y sin tiempo para nada, he sacado unos minutos para poner esto, que escribí hace tiempo, en homenaje a mi padre y a todas sus demás víctimas.

Cuando el alemán se instaló en nuestras vidas lo hizo sin avisar, sin darnos tiempo a cerrarle nuestra puerta. Un día, papá, te lavaste los dientes con champú y creías que tu baño estaba en un armario. Llegó ese día.

Tuvimos la confirmación oficial de su visita un 13 de junio, lo recuerdo perfectamente, San Antonio, ese día supimos que tomaba posesión de nuestras vidas, sobre todo de la tuya y que, por mucho que la Ciencia hubiera avanzado y retrasase o mitigase los efectos que causa su visita, no había vuelta atrás, iba a por tí, fuiste su "elegido".

El alemán fue un "invitado" permanente en nuestras vidas, uno que lo decidía todo y marcaba la pauta de las nuestras.

Quiso ganarte del todo la partida, papá, pero no pudo porque tú te fuiste antes de que te atara a una cama de por vida. Tú, afortunadamente, no pasaste por la última fase de su macabro plan.

Tú, que siempre fuiste mi sostén, mi consuelo, mi cómplice, mi confidente, todo lo que puede ser un padre y mucho más de pronto pasaste a ser mi hijo, me llamabas "mamá". Y yo, que primero te adoré como el padre maravilloso que siempre fuiste, luego te idolatré como hijo.

El alemán lo trastocó todo, ya nada era como antes, tuvimos que cambiar nuestras rutinas para adaptarnos a sus caprichos pero tratamos de establecer nuevas rutinas, de sacar un poco de partido de ellos.

Los viernes por la tarde era el día en que tú y yo íbamos de la mano a la pastelería a comprar todo lo que se te ocurría. Hacías como los niños, señalabas y decías "quiero esto" y de esto comprábamos y, luego, volvíamos a casa cargados, sabiendo que mamá nos reñiría por haber comprado tanto, porque tú ibas a engordar comiendo de todo eso pero yo le decía: "¿qué más da, mamá?, déjale que coma lo que quiera", todo da igual.

Con el tabaco igual, de pronto un día empezaste a fumar después de muchos años sin hacerlo, mamá escandalizada y ahora ¿sabes qué? ella se arrepiente de no haberte dado ese cigarrillo que tú pedías desde la cama del hospital, sólo estuviste 4 días, ahí entre Dios y tú le ganasteis la partida al alemán y Dios te llevó con él. Hubo de todo en esos 4 días, tú pidiendo el cigarrillo, la noche en que apretaste tanto mi mano que casi me la rompes, el día de tu santo, cuando le decías al compañero de habitación que le invitabas pero que la cerveza la ponía mi marido que para algo tenía tanta en su nave.

Cuando mamá te dijo que llevabas dinero en la cartera para invitarle dijiste que no, que esos eran para tí y para mí, para irnos los dos a tomar algo. Ahora son míos ¿sabes? esos 30 € los llevo conmigo desde entonces.

Tú no podías llevar dinero, porque lo perdías o lo escondías pero, como a ti te gustaba seguir llevando la cartera, siempre llevabas 30€, por si querías perderlos, por si los necesitabas. Recuerdo que, al principio, cuando aún salías solo, le dabas a Manolo 50 € por un cupón de la Once, pero él te llamaba y te devolvía el cambio, igual que cuando te lo llevabas sin pagar y sólo me lo decía cuando yo le preguntaba, buena gente Manolo, otro que te apreciaba.

Hubo cosas que el alemán no te pudo quitar, como tu coquetería, si es que se le puede llamar así a eso que tenéis los hombres. Te recuerdo sentado en casa muy arreglado, con la corbata bien puesta, leyendo el periódico o haciendo como que lo leías porque muchas veces estaba del revés.

Un verano te dio por los relojes, no sé cuantos te compré, todos los que quisiste y, cuando llegábamos a casa con uno nuevo, mamá nos reñía, simulaba estar enfadada y tú te reías como un niño travieso y se lo enseñabas. Te llegabas a poner hasta 3 juntos.

Hoy, papá, es uno de esos días en que necesito tu consuelo, te necesito más que nunca y maldigo al alemán que te arrebató la vida, el Sr. Alzheimer.

Seguiremos hablando, papá.

23 COMENTARIOS:

TORO SALVAJE dijo...

Un abrazo enorme y de corazón para ti María.

Me has conmovido.

Gala dijo...

Ostras Maria, me has hecho llorar.
Ufff, que congoja tengo!!

Un relato lleno de ternura, un grito de amor y una conversación tan dulce con él, tu padre, el que compartió tu vida.. y hasta el último dia que estuvisteis juntos te llenó de felicidad.
Me ha gustado mucho, como has narrado esta terrible enfermedad y los efectos que produce en las personas... como si nos quitara los años de encima, pero sin envejecer... solo mentalmente...

Un relato muy hermoso, lo siento cielo, no puedo escribir mas... me has conmovido sobremanera.

Un abrazo gigante... ojalá la ciencia avanzara lo suficiente para evitar estas enfermedades tan putas.

(lo siento cielo)

Besos, mediterráneos y un abrazo tan grande como el mar.

José Navarro Leandro dijo...

Un gran homenaje a tu padre y a todos los que sufren esta enfermedad directa o indirectamente, ¡te felicito!
Un saludo

ion-laos dijo...

Un gran abrazo y un beso muy fuerte.

Lara dijo...

Yo también te mando un beso y un abrazo muy fuerte.

Se muy bien de lo que hablas.

Helio dijo...

Profunda y bonita entrada María, nos demuestras la profundidad de tus sentimientos.
Un abrazo.

Rosi dijo...

Una tierna historia que me lleva a pensar más si cabe en mi abuela, ella también cae en brazos de ese aleman, ya solo es un cuerpo lleno de piel y huesos por que hasta la carne se lleva ese señor pero ahí sigue luchando, aún tiene fases reales que mezcla con otras pasadas o confusas, yo a veces soy su hija y no su nieta aunque bueno, como siempre desde que recuerdo me llamaba hija (como a todos sus nietos) una costumbre de ella, pero aún la tengo y ese nuevo avance que dieron hace unos días en la lucha contra la enfermedad me llena un poquito de esperanza.
Besos María.

Mos dijo...

Ya conocía esta entrada del señor Alzheimer, paisana.
Es una de esas enfermedades jodidas para el que la padece y para las familias que cuidan en lo posible del paciente.
Ya lo ves, María, la ciencia no avanza lo suficiente en muchos campos.
Un abrazo entrañable desde mi orilla.
Mos.

prima dijo...

Mi madre decía :" que enfermera más cariñosa estubo conmigo,toda la noche". Mamá,si era yo (le decía).¿Cómo ibas a ser tú hija,a ver si te crees que no te conozco?...Aveces me conocía y aveces yo era una extraña que la quería demasiado. Muchos besos..

Mascab dijo...

María, te doy un abrazo grande. No será tu consuelo, pero quiero que sepas que me solidarizo con tu penar y lo hago mío, porque yo también tuve un padre que ya no está para decirme su "nena, tu vales mucho", pero igual que ésa frase la hice mía y como bien sabrás, la utilizo mucho. Tu guardaras para siempre ésa complicidad que te acercaba al tuyo.

Sabes? yo creo que cuando un ser querido se nos va para siempre. Éste anida eternamente en nuestro corazón. Y su eternidad consiste en aquellos instantes que compartió con nosotros y que cuando los recordamos, hacemos que ellos, lo vuelvan a vivir. Por éso, cuando alguno de mis seres queridos que viven en mi corazón, se trasladan a mi mente y me hacen recordar, les guiño el ojo picarona y les dejo jugar.
Es su instante. Es su eternidad. REcordarlos es permitir que ellos, lo vuelvan a disfrutar.
Qué contento estará tu padre y que eternidad más dulce le das!

Besos, guapa!

PD
Me hiciste llorar, mucho, mucho.

Lola dijo...

Hola María, cuanto dolor al leerte y recordar a mi Madre, que también callo en sus garras, dejándola tan triste que no se acordaba ni de los nombres de sus hijos.
Se le olvido comer, y solo lloraba diciendo que quería ir a su casa, estando allí todo el tiempo, y siendo nosotros sus hijos los que dejábamos las nuestras.
No quiero acordarme mas, y se lo que habrás sufrido, porque a mi me paso lo mismo. Un abrazo amiga mía, ellos ya están en el mejor de los lugares.

Concha Signes dijo...

En nuestras vidas el señor Alzhimer, como tu le llamas también entro, con la madre de mi marido. Ella tubo menos suerte y se instalo, muchos años, ver el deterioro es terrible y los tres últimos días, colmaron el vaso. Se nota en tu escrito, la complicidad que siempre habías tenido con tu padre y ese recuerdo, siempre te quedará ahí.
Piensa que fué una suerte que no se alargara mucho y Dios se lo llevara, aunque en tu mente y tu corazón estará para siempre.
Un abrazo

* Inés * dijo...

Nunca dejes de hablar con tu padre, de relojes, de la vida y del amor también.
Precioso escrito, me gustó mucho en su día y me sigue emocionando.
Ten un buen día.

midala dijo...

Precioso recuerdo a tu padre Maria,te mando 7000 besitos y muchos animos con tu casita nueva!!

Estrella Altair dijo...

María que entrañable... y cuan cerquita me siento de ti.. con este escrito..

llámese alzheimer.. o de otra manera, mi papá tampoco está hoy conmigo y le hecho de menos cada día como tu..

y hoy mismamente baile con su foto una bella canción..

Sinceramente me quedo en tu casa... un ratito.

Un saludo

mariarosa dijo...

María: que bueno que le hayas dado sus gustos, ¿para qué negarle? al menos se fue feliz.

Te dejo un abrazo muy grande.

mariarosa

Candela dijo...

Aunque aún ando liada con el equipaje me ha conmovido tu entrada y no he querido pasar sin dejarte unas palabras y mi afecto y admiración por como has sido capaz de plasmar esos recuerdos tristes.

Animo y muchos besos.

Marina Fligueira dijo...

¡Hola María!!!

¡Es una entrada fabulosa muy interesante! Tienes mucho mérito María. Has plasmado este relato verídico, con gran talento y talante.
Se que es muy duro pasar por esa experiencia, pero cuando toco -toca. Sólo hay que llevarlo con mucho cariño y paciencia.

Te dejo mi cariño y admiración. Un abrazo y se feliz.

midala dijo...

Solo me paso a mandarte millll besitos porque me imagino que estas con tu casita nueva que no parasss!!!!!Milll besos

Ángeles dijo...

María, me has emocionado con tu relato, es de una sensibilidad y dolor desbordado que llama a las puertas del alma, con sus negros y vacios espacios. No existen palabras que puedan aliviar la impotencia que se siente ante esta
enfermedad que borra recuerdos, y mutila el presente.

Mi cariño con un abrazo

Lara dijo...

Hola María...menudo susto que me he dado, he entrado en tu blog y me ha tardado una eternidad en cargarse, pensé que como estás de mudanza, te habías mudado de todo, veo que todo sigue igual por aquí desde la última entrada, entiendo que sigues ocupada con otras cosas más urgentes, así que te mando un abrazo y no nos abandones mucho más tiempo...que necesitamos que te ocupes de la actualidad, nadie mejor que tu para hacerlo en vísperas de elecciones.

。 ˚ • ★BESOS ˚ . 。 ★.˛° BESOS ° 。 ˚ • ★

Elsa dijo...

Has tocado mi corazón con este triste relato. Una terrible enfermedad que nos deja sin lo más bello de las personas que queremos: su conciencia.
Un abrazo.

Marilyn Recio dijo...

Un placer pasar por aqui. Un relato triste y conmovedor. Es una enfermedad cruel, que borra el pasado y el presente. Se necesita mucho temple y valor para ver a un familiar pdecer de esta enfermedad.
Te sigo! Hasta muy pronto