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16 diciembre 2010

No debían lo suficiente

Los trabajadores de una empresa que conozco desde muy pequeña vuelven a casa, por Navidad, dicho así parece algo entrañable, como aquel anuncio del turrón que recordamos todos. Pero no, estos van a volver a casa y se van a quedar en casa después de Navidad, porque la empresa cierra, se ve obligada a cerrar.

Está regentada ahora por la cuarta generación, la fundaron allá por el siglo XIX, concretamente en 1.872, y desde entonces no había parado de crecer, de situarse en el mercado con sus productos cada vez con más calidad y adecuados a los gustos, evolucionaban con ellos, tienen incluso muchos premios, tanto a nivel nacional como internacional, por su reconocida calidad y prestigio.

Pero eso no les ha servido de nada, la crisis y los bancos se los han llevado por delante. Aún no es público, sólo lo saben los trabajadores y unos cuantos allegados. A los trabajadores se les pagará lo que corresponda, a ello van a destinar la poca liquidez que les queda.

Luego, como si de un regalo de Reyes macabro se tratara, los terrenos, naves, maquinaria y el largo etc. que tenía esa empresa pasarán a ser de los Bancos, de Hacienda y de la Seguridad Social, normalmente ellos siempre cobran, son los primeros de la lista.

A ellos, a los trabajadores y a los dueños de esa empresa, no les va a quedar más que recuerdos y añoranza por lo perdido. Se iniciará una búsqueda, probablemente infructuosa a corto plazo, de otro medio de vida, otro trabajo, otras ilusiones, pero nunca volverá a ser lo mismo, ese equipo que formaron juntos no se va a volver a repetir, ese afán de todos por crecer y mantenerse, tantos días, horas y años juntos trabajando codo con codo, esos no van a volver, se quedarán ahí, en sus recuerdos de otros días, de otra época cuando todo era más simple.

La solución era fácil, tanto como que les hubieran dado un poco de cuello y les renovaran unos préstamos, pero no ha podido ser, los "rescatados" no rescatan, tan sólo atrapan. Y es que, como reza aquel dicho "Si debes poco el problema lo tienes tú, si debes mucho el problema lo tiene el banco", en este caso debían demasiado poco, tan sólo lo suficiente para tener que cerrar.

14 COMENTARIOS:

José dijo...

Querida María...Este gobierno al igual que todos solo se rescatan ellos y su sequito de secuaces y amigorros y ahí incluyo bancos y demás empresas multinacionales que amenazan con largarse a su país y dejar el marrón aquí...
Lastima de estos padres de familia que irán a engrosar las lista de los 4.500.000 parados que hay ahora.
Y digo yo que esperamos para salir de una vez por todas a la calle y gritar a pleno pulmón que basta ya de atracos reformas corrupción...etc...etc...Ya está bien.
Besitos María y que tengas un feliz fin de semana.

María dijo...

Gracias, José, estoy contigo en lo que algo habrá que hacer.

Buen fin de semana para tí también.

Besos

El Ser Bohemio dijo...

La verdad la crisis afecta a todos. Y los gobiernos no tienen planes para apalearlos. Es una lástima que empresas con tanta trayectoria cierren, por sus dueños y por todos los empleados que han dejado todo en sus puestos. besos

La cuentera Idaluz dijo...

Me dá lástima de esas familias que se quedan sin sustento. Algo así me pasó a mi en una empresa, y la sensación de impotencia es grande. Gracias por visitarme en mi blog.

María dijo...

Lo es, Bohemio, es duro ver el dia a dia.

Gracias por tu visita.

Besos

María dijo...

A mí también, Paisana, tiempos duros los que nos están tocando vivir.

Gracias a tí también.

Besos

TORO SALVAJE dijo...

Tragedia tras tragedia este país se va al pozo.

Vamos a ser muy pobres.

Besos.

María dijo...

No lo dudes, Toro, está el tema muy mal.

Besos

Manases dijo...

Un esclavo debía a su amo, el rey, sesenta millones de denarios. Como no tenía con qué pagárselos, le rogó que tuviera piedad de él. “Enternecido por esto”, el rey le perdonó la deuda. Más tarde, ese esclavo se encontró con un compañero que no pudo devolverle una pequeña cantidad: cien denarios. Sin la menor compasión, hizo que lo metieran preso. Pues bien, cuando el rey se enteró de lo que había sucedido, llamó al primer esclavo y le dijo: “Esclavo inicuo, yo te cancelé toda aquella deuda, cuando me suplicaste. ¿No deberías tú, en cambio, haberle tenido misericordia a tu coesclavo, como yo también te tuve misericordia a ti?”. Con eso, lo entregó a los carceleros. Jesús concluyó la parábola así: “Del mismo modo también tratará mi Padre celestial con ustedes si no perdonan de corazón cada uno a su hermano” (Mateo 18:23-35).
Creo que sobran mas comentarios.besos María

María dijo...

Tu comentario, aparte de superar el escrito, es precioso y concluyente, Manasés, gracias.

Besos

Mos dijo...

Es muy duro quedarse sin nada y más con cierta edad. Tiempos difíciles donde la globalización manda en las economías de cada país.
Los bancos, rescatados ellos, no perdonan una deuda. Y, para eso, no hay gobierno que pueda hacer gran cosa porque los gobernantes también están en manos de los poderosos magnates de las riquezas.

Un abrazo de Mos desde su orilla.

María dijo...

Muy duro,Paisano, a mí el de esta empresa en concreto me afecta especialmente porque les conozco muy bien.

Besos

chus dijo...

Maria siento de verdad lo que dices, pero estamos en una crisis tal que no se cual sera su fin. Yo vivo en una zona nueva, donde se construia sin parar y ahora no se construlle todo esta en venta y nada se compra, los bancos ban a tener pisos a elegir.

Alejandro dijo...

Lamentable, muy muy lamentable.

Un saludo