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05 marzo 2012

Stigmata


A propósito de la citación como imputada de la Infanta Cristina que pide el sindicato Manos Limpias (perdón, el seudosindicato, que así lo llama “El País” en su infinita imparcialidad), dice el fiscal del caso Nóos que “pasaron los tiempos en que se respondía por el cónyuge”.

Yo, que precisamente conozco bastante de cerca el caso de una amiga mía que sí que está respondiendo por el cónyuge, en realidad por el ex conyuge porque él la “cambió” por una más joven que su hija, no puedo dejar de alegrarme, porque digo yo que esa afirmación y las consecuencias legales que de ella se deriven sentarán jurisprudencia y se aplicarán al resto de los mortales, vamos que, judicialmente hablando, habrá más gente con cónyuge aparte de Urdangarín y la Infanta.

A mí, en contra de la opinión casi generalizada al respecto, no me cuesta ningún trabajo creerme que la Infanta no estuviera enterada de las supuestas andadas de su marido y lo pienso por dos motivos, primero porque en esa casa debe de entrar mucho dinero todos los meses y, segundo, porque es algo muy normal que cuando un matrimonio tiene una sociedad compartida el marido tenga poderes notariales de la esposa para poder funcionar sin necesitar su presencia.

No tengo datos al respecto ni sé si los hay pero, por conocimiento, sé que son muchas las mujeres que comparten al 49 o al 50% la titularidad de muchas sociedades con el marido y ellas no tienen la menor idea de por dónde va el tema ni pisan la empresa habitualmente. Ellos, con los poderes que ellas previamente les otorgaron, son quienes hacen y deshacen a su antojo o como mejor les parece y ellas se limitan o limitaban a hacer su vida de ama de casa aduciendo, en muchas ocasiones, aquello tan manido de “yo no entiendo de eso, a mí que me de un sueldo todos los meses y...”.

Eso, claro está, es una situación tremendamente cómoda para ellas mientras las cosas funcionan bien pero luego, cuando vienen mal dadas, llegan las “madres mías” y los “si yo hubiera sabido”; el problema es que entonces no hay vuelta atrás y de pensar (el caso de mi amiga) que, después de todo y pese a los cuernos, habías hecho un “buen” divorcio y te habías quedado con unas cuantas propiedades y una sustanciosa cantidad de pensión pasas a la realidad actual, es decir, a perderlo todo por lo que firmaron por ti, por aquellos poderes que supuestamente no tenían importancia.

Volviendo a la Infanta, tengo bastante claro que se va a ir de rositas, fuera o no fuera consciente de los supuestos manejos de su marido, ello no obstante, sería de agradecer que no se utilicen palabras como “estigmatizarla” porque las comparaciones son odiosas y “estigmatizadas” hay muchas ahora mismo, en realidad están “estigmatizadas” y en la puñetera calle.

14 COMENTARIOS:

chus dijo...

Yo pienso que nadie si le bien, intenta saber por que. Intento enviar comentario, aaaaaaaaa, depende. besos

Rafa Hernández dijo...

Se gastaba al mes más de lo que su presupuesto le permitía; "Y eso que no es poco". Así que no supiese nada de los tejemanejes de su querido esposo me extraña mucho.

Besos María.

Rafa Hernández dijo...

Por cierto María este último post que has publicado no me ha salido en el blog como tal.

El Drac dijo...

Y pensar que un día se creyó que era amor eterno; pero eso de las vivezas legales se dan por ambos lados. ¿Qué te parece esto por ejemplo? (pero quiero que me respondas ¿eh?)Una señora se va a trabajar al extranjero y deja a su marido (quien no obtuvo la visa)con sus hijos de 12 y 13 años respectivamente; pasado el tiempo con las remesas de dinero que ella mandaba estudiaron sus hijos y compraron y amoblaron una casa. Ella vuelve al tiempo pero con un nuevo marido extranjero a querer echar de la casa al marido antiguo mediante un juicio acusándolo de alcohólico y más cosas. Los hijos lo impiden y hacen que ella se marche con su nuevo marido a un asentamiento humano y ahora trabaja en la calle (ayudada por su nuevo marido)vendiendo salchipapas (salchichas fritas con papas)

¿Eso para ti es justo?

Un gran abrazo

Candela dijo...

¿Era boba y pensaba que el palacete se lo habían comprado con su asignación? Esto no hay quien se lo trague, pero además ni siquiera tengo claro que condenen al marido porque si resulta culpable el Rey es responsable directo y para lo que le queda de estar en el convento...

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

Acepto que la infanta pueda ser inocente en todo este asunto; pero, por eso mismo, María, me gustaría que su inocencia se mostrase ante el tribunal que juzga, como imputado, a su marido. Presunción de inocencia, sí. Pero, que la confirme el juzgado.
Besos.

Natalia Pastor dijo...

Yo puedo admitir -aunque no lo comparta -, que el juez Castro no vea indicios suficientes para imputar a la Infanta, o ni siquiera -más extraño aún-, para citarla como testigo.
Vale, acepto "pulpo como animal de compañía".

Pero lo que no tiene un pase es que lo argumente bajo el paraguas de la "estigmatización".
Eso, es una aberración que juridicamente, es indefendible.

Por que "de facto",supone, que hay dos tipos de ciudadanos en este país: los que pueden ser "estigmatizados" sin que pase nada y los que no pueden serlo bajo ninguna circunstancia.

Rosa de los Santos dijo...

Que ya lo dijo el Rey,"La justicia es igual para todos " Y con la hipocresia que reina , en el reino, ya se lee entre lineas,"menos para mi familia "
Urdangarin al paradon, y detras de el , a todos los ladrones de guante blanco , sean del color o partido politico que sean....TODOS!

TORO SALVAJE dijo...

La infanta es una mujer que ha tenido una educación esmerada. Trabajaba, no sé si aún lo hace, en la fundación de La Caixa y estoy seguro de que es una persona culta y documentada.

En el 99,99% de los casos la mujer hubiera sido citada como imputada.
Ella no lo será por lo que todos sabemos y se irá de rositas por lo mismo.

Eso nos da una idea del país que somos.
Y a las pruebas me remito.
De aquí pocos años estaremos a nuestro nivel verdadero o sea casi africano.

Besos.

E..P.. dijo...

Digo lo mismo que dije en el blog de la amiga Natalia:
Teatro...mucho teatro y de rositas él y ella.
Saludos Maria.

Gala dijo...

Es que siempre hay clases... las hay que por mucho que pierdan siempre les quedará un buen patrimonio donde agarrarse... como nuestra infantita...
Manda wevos!
En cambio, a los de a pié, nos arruinan la vida en un pestañeo.

Que injusta es la vida, que poca ley hay, y cuanta discriminación encubierta hay.

Besitos mediterráneos.

Gracias por estar, aun en mi ausencia.

Elsa dijo...

Suena MUUUUY extraño todo esto.
Saludos.

VÍCTOR VIRGÓS dijo...

¡Hola María! Opino que la infanta no tenía ni idea de lo que se cocía en los fogones de la trastienda, es mi impresión inicial. Creo que es todo cosa de Urdangarín y sus acólitos, que en mi modesta opinión, basado en mi propio criterio, intuición o como se le quiera llamar, es culpable y consciente de ello. No me resulta verosímil la posibilidad de su inocencia, de que todo ocurriera con su firma incluída sin él saber qué se tramaba a sus espaldas. No me creo que firmara documentos sin leerlos, sin entenderlos, sin pregurar qué firmaba o en que andaba metido. No me creo que haya sido víctima ni de una trama ni de un engaño. Además, hasta la fecha, su actitud es la de una persona que se escabulle. Quien no tiene nada que esconder da la cara, ansioso porque se aclare todo y no se manche su nombre de forma tan injusta e inmerecida. Los inocentes colaboran para demostrar su inocencia, sin miedo ni efugios. Un saludo

Rosana Martí dijo...

Podrá pagar multa, podrá pagar con cárcel, pero una cosa es bien cierta el dinero no aparece nunca.

Un fuerte abrazo amiga mía, cuídate mucho siempre en mi corazón.